El secretario
general Ban Ki-moon, dice “será un comienzo
muy bueno”
Según el portavoz de ese organismo de la
ONU, Enrique Yeves, algunos Estados miembros
estuvieron negociando la posibilidad de
adoptar una resolución sobre este asunto, pero
sólo existe la posibilidad de emitir una
declaración cuando esta reunión concluya
mañana jueves.
Sin embargo, para el secretario general Ban
Ki-moon, este encuentro de alto nivel para un
diálogo interreligioso “será un comienzo muy
bueno”, porque demuestra en este momento la
voluntad de los Estados miembros de tener un
mejor entendimiento y más comprensión de otras
culturas.
De todas formas, durante su reunión mensual
con la prensa celebrada la víspera, Ban alertó
sobre la necesidad de ser “muy realistas y
prácticos”.
“El mundo ha sufrido mucho por la falta de
comprensión, la falta de entendimiento y de
respeto mutuo en las diferencias de opiniones
en cuanto a religión, fe y cultura”, añadió.
El encuentro de hoy responde a una
iniciativa del Rey Abdullah de Arabia Saudita,
un país donde predomina el fundamentalismo
islámico y probablemente uno de los menos
tolerantes hacia otros credos religiosos.
Sobre este punto, el titular de la ONU se
limitó a expresar que esperaba mediante estas
reuniones de diálogo de alto nivel “que el
mundo entero sea capaz de vivir en una
sociedad donde exista una atmósfera de más
tolerancia, más armonía y más pacífica”.
Esta cumbre de dos días sobre diálogo
interreligioso, cuyo declarado propósito es
“la promoción de una cultura de paz”, es
continuación de una conferencia de igual
perfil temático celebrada en julio último en
Madrid, España.
La reunión en Madrid trató entre otros
temas la necesidad de un esfuerzo común contra
el terrorismo, el uso del velo en escuelas
islámicas y la burla hacia los símbolos
religiosos, referido a la publicación de
caricaturas de Mahoma en la prensa occidental.
Los Estados islámicos y potencias
occidentales discrepan diametralmente al
abordar estos temas.
Según funcionarios diplomáticos de la ONU,
todo esta preparado para recibir a por lo
menos 20 jefes de Estado o de Gobierno, la
mayoría de ellos de países árabes, así como de
Israel, Estados Unidos y Gran Bretaña.
La convocatoria a esta reunión estuvo a
cargo del presidente de la Asamblea, el ex
canciller nicaragüense Miguel d´Escoto,
sacerdote católico defensor de la Teología de
la Liberación y miembro del Consejo Ecuménico
de Iglesias.
Durante un encuentro con la prensa en la
víspera de esta cumbre sobre “Cultura de Paz”,
d´Escoto destacó que no se trata de un
encuentro de religiosos sino de gobernantes
que discutirán acciones para enfrentar retos
globales como el hambre y la pobreza.